En las comunas de Medellín:
De un disparo en el cuello fue asesinado un joven vallenato, que residía en el sector de Manzanillo, en el barrio Belén Rincón, de Medellín.
Carlos Alfredo De la Rosa Amaya, de 16 años, quien fue sepultado en la tarde de ayer, murió a las 10:00 de la noche del primero de enero, en una de las clínicas Medellín, hasta donde fue trasladado, luego que recibiera un disparo en el cuello cuando se encontraba reunido con un grupo de amigos en un lugar cercano a su vivienda.
Hasta allí llegaron los sicarios que dispararon, a corta distancia, según la información conocida, contra el grupo, en hechos que dejaron como saldo tres menores muertos y dos más heridos.
De acuerdo a lo manifestado por el padre de la víctima, Walberto Antonio De la Rosa Díaz, eran como las 8:15 de la noche del primero de enero cuando su hija de 12 años abrió la puerta de la casa y la imagen que observó fue cuando su hijo mayor, con las manos en el cuello intentaba inútilmente detenerse la sangre.
“Es muy duro. Mi hijo subió más de 50 metros y al estar frente a nosotros se desplomó en la puerta; de inmediato lo cargué y corrí con él en mis brazos”. Agregó el apesadumbrado padre, que su hijo alcanzó a ser atendido en una de las clínicas, pero momentos después le dieron la noticia de su deceso.
Los familiares de Carlos Alfredo, recordaron al joven como una persona sana y tranquila que tenía planeado radicarse en Valledupar, precisamente ante la violencia que azota algunos sectores de Medellín.
Dijeron, además, que los meses de septiembre y octubre anteriores, el joven se retiró del colegio y pasó esa temporada en Valledupar, “son bandas que se forman en esos barrios, no solo se atacan entre ellas disputando territorio, también arremeten contra los muchachos sanos”, dijo el padre de la víctima.
Carlos Alfredo De la Rosa Amaya era el mayor de los dos hijos de Walberto Antonio De la Rosa Díaz y Yamile Amaya Ospino, dos vallenatos residenciados en la capital antioqueña desde hace más de 14 años.






