Tres heridas de cuchillo
En una tragedia se ha convertido para Alejandra Giselle Rincón Pérez, una joven de18 años, el recuerdo del primer amor que llegó a su vida, cuando le faltaba poco para cumplir sus doce años; pero los celos obsesivos y el maltrato constante de su pareja, rompió el idilio que no sobrevivió a los tres meses.
Ese episodio en la vida de la joven, pasó hace cerca de cinco años, desde entonces, ella ha luchado por seguir adelante, pero Jimmy Bautista, como identificó a su agresor, se ha convertido en su pesadilla, según dijo la afectada, quien mostrando una gran cicatriz en el brazo izquierdo, cuenta que a los pocos días de convivir como pareja, éste la atacó de manera tan brutal, que además de la marca, por poco la ahorca.
A pesar que puso kilómetros de distancia entre este hombre y ella, esta escena se repetiría varias veces en su vida. La última vez, ocurrió a los pocos minutos de empezar el 2011.
“La primera vez, el papá de él me ayudó y me llevó hasta Aguachica donde unos familiares míos; de ahí me fui para Bogotá, pero él me buscaba y me decía que si no volvía con él, prefiere matarme”, contó la joven quien es atendida en el Hospital Rosario Pumarejo de López, por las heridas de tres puñaladas que le propinó Jimmy Bautista, un campesino, de 23 años; igual que ella, nacido y criado en las fincas aledañas a La Victoria de San Isidro, corregimiento de La Jagua de Ibiríco, y quien en los últimos años reside al sur de Bolívar.
Alejandra sostuvo que en una ocasión anterior expuso su caso ante las autoridades de su pueblo, pero le dijeron que tenía que llevar pruebas y no le dieron importancia, por lo que no se sintió apoyada y decidió dejar las cosas así.
En esta oportunidad, Alejandra resistió tres heridas que Jimmy Bautista, con sevicia, le propinó a la altura del seno derecho y el costado del mismo lado, y una tercera lesión que afectó la parte baja del lado izquierdo de la espalda.
Dijo también que, ese día, 31 de diciembre, cuando todos en el pueblo, La Victoria de San Isidro, se alistaban para la fiesta de despedida de año que se celebraría en la plaza principal, ella, prefirió quedarse en la casa.
“Me llamó como a las 6:00 de la mañana y me dijo que por mi bien, fuera hasta La Jagua de Ibiríco a verme con él, de lo contrario me arrepentiría”, afirma la joven que sus intenciones, más por temor que por gusto, fueron cumplirle la cita, pero no hubo transporte.
Se presume que al transcurrir las horas y Alejandra no daba muestras de aparecer, Jimmy decidió trasladarse hasta el pueblo donde ella estaba.
Según la madre de la víctima, Carmen Rincón, faltando poco para la llegada del 2011, Jimmy llegó hasta su casa y recibió con ella y el resto de la familia, el nuevo año, “me abrazó y me deseó feliz año nuevo”, dijo la mujer quien afirmó que lo sintió tomado.
No pasaron muchos minutos cuando le avisaron del sanguinario ataque a su hija.
De acuerdo a lo dicho por Alejandra, ella llegó hasta donde su mamá y le dio la bienvenida al año nuevo y luego decidió regresar a casa de su hermana cuando en el camino fue sorprendida por Jimmy quien la golpeó y le dio la primera puñalada en el pecho, “como pude me zafé y corrí, pero me alcanzó y me dio la segunda puñalada; aunque casi no veía, sentía que me estaba desfalleciendo, gritaba y corría hacía la casa de mi hermana y en eso me hizo la tercera herida que me tumbó”, asegura la víctima, quien alcanzó a ser escuchada por un cuñado quien alertó a varias personas, lo que alejó al agresor.
De inmediato, los familiares de Alejandra la llevaron hasta el centro de salud mientras el pueblo enardecido se volcó a buscar a Jimmy para tomar justicia por su propia cuenta, pero, no lo encontraron.
Los familiares de la joven manifestaron que llevarán el caso ante las autoridades pertinentes.






