“Mami, si yo no llegó esta noche no te preocupes que voy a dormir a Los Corazones. Yo te llamo”. Así se despidió Geinner Alfonso Romero Ruíz de su progenitora, Edilma Ruíz Prada, a las 7:00 de la mañana del pasado sábado. El joven salió de su vivienda en el barrio Dangond de Valledupar, tras manifestarle que se dirigía hacia el corregimiento de Los Corazones a visitar a su novia.
“Me dijo antes de salir, que me llamaba más tarde para que no se fuera de preocupar”, pero se quedó esperando la llamada, y por el contrario recibió otra comunicación a su celular en la que le daban una mala noticia sobre la muerte de su hijo, que se había accidentado en la motocicleta en la vía entre los corregimientos de La Vega y Patillal.
“Tengo la corazonada, que mi hijo se accidentó porque se durmió, no pudo haberle ocurrido otra cosa, porque él era muy cuidadoso conduciendo su motocicleta. Me dijeron que él había estado departiendo con la novia en Los Corazones, y en la mañana del domingo salieron junto con otros amigos a bañarse en el balneario de La Vega y de regreso a Valledupar se produjo el accidente. Mi hijo tenía todo un gran futuro por delante, él era una persona pujante, una gran persona, responsable, pero jamás se me pasó por la mente que yo lo iba a enterrar primero, que él a mí. Él siempre salía los fines de semana para Los Corazones y regresaba los lunes temprano a mi casa y mire”, relató la angustiada madre en la morgue de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Valledupar.








