Doña Marú está acabando con la tienda; desde hace varios meses vende y no surte, todo porque quiere vender o alquilar el negocio que por 20 años ha tenido, pero que desde el Miércoles de Ceniza se convirtió en un sitio lleno de zozobra.
Eran las 7:30 de la noche del día en que para los cristianos comienza la Cuaresma, cuando cuatro hombres en dos motos llegaron a su tienda en el barrio Cañaguate y la amenazaron con un arma de fuego para quitarle el producido del día.
“Lo que se llevaron no fue mucho, porque como voy vendiendo voy pagando, pero el susto fue grande, porque yo tengo un niño de 3 años y si a él o mi me pasa algo, no sé qué voy hacer, porque uno de mamá se pone a pensar en qué hace un niño de esos si me llega a pasar algo a mí o qué hago yo si me le llega a pasar algo a él, por eso estoy acabando la tienda, para venderla o alquilarla”, dijo con un halo de tristeza la mujer.






