La Sala de Reconocimiento de la Jurisdicción Especial para la Paz, JEP, les imputó cargos a seis miembros del Ejército Nacional y a un tercero civil por presuntamente cometer ‘falsos positivos’ en la zona del Catatumbo del territorio nacional, cuyas víctimas provenían de distintas regiones, entre esas del sur del Cesar.
Entre los oficiales están el brigadier general Paulino Coronado Gámez, quien fue el comandante de la Brigada 30; los coroneles Santiago Herrera Fajardo y Rubén Darío Castro Gómez, antiguos comandantes de la Brigada Móvil 15 (BRIM15); el teniente coronel Álvaro Diego Tamayo Hoyos, antiguo comandante del Batallón de Infantería No. 15 ‘General Francisco de Paula Santander’ (BISAN) de Ocaña; el teniente coronel Gabriel de Jesús Rincón Amado, exoficial de operaciones de la BRIM15; y el mayor Juan Carlos Chaparro Chaparro, excomandante del BISAN.
Según la investigación, ellos habrían participado en la ejecución extrajudicial de por lo menos 120 personas en estado de indefensión en el Catatumbo, presentadas como bajas en combate entre enero de 2007 y agosto de 2008.









