El dolor y la indignación invaden a una familia vallenata tras la muerte de Juan Camilo Ayala, el joven de 17 años que perdió la vida en un accidente de tránsito registrado la tarde del domingo sobre la carrera 23 de Valledupar, a la altura del sector del colegio Loperena Garupal.
En medio del sepelio y la conmoción que ha generado el caso en la ciudad, Julie Halva, tía del menor, entregó detalles de cómo ocurrieron los hechos y lanzó un llamado urgente a las autoridades para intervenir el deteriorado estado de las vías.
Detalles del siniestro
Según relató la mujer, Juan Camilo se movilizaba en motocicleta junto a su hermana y su novia cuando ocurrió el accidente.
“Tenemos entendido que él iba en la moto con la hermana y la novia. Por esquivar un hueco perdió el control y se fue contra el bordillo del intermedio de la acera de la transversal 23”, expresó.
La familiar indicó que el accidente ocurrió aproximadamente entre las 5:00 y 5:30 de la tarde del domingo. La familia se enteró minutos después gracias a la llamada de un ciudadano que presenció la escena.
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“Una de las niñas quedó consciente y un ciudadano llamó al papá para decirle que se acercara rápido porque el accidente había sido grave”, contó.
Demora en la atención médica
Aunque las dos jóvenes que acompañaban al menor sobrevivieron, sufrieron traumatismos y múltiples golpes producto del impacto. Sin embargo, según explicó la tía, Juan Camilo fue quien recibió las heridas más severas.
“Ellas están golpeadas y con traumatismos, pero el que recibió el impacto fuerte fue Juan Camilo”, manifestó.
De acuerdo con el relato de los familiares y testigos, la ciudadanía tuvo que insistirle a una patrulla de la Policía para que trasladara al joven herido hasta el Hospital Eduardo Arredondo Daza, sede La Nevada, debido a la ausencia de ambulancias en el lugar.
El fallecimiento del adolescente ha generado una ola de reacciones en redes sociales, donde ciudadanos han cuestionado el estado de las vías en Valledupar y la demora en la atención de emergencias.
Un joven con sueños
Julie Halva describió a su sobrino como un joven tranquilo, lleno de sueños y con metas claras para su futuro. “Era un muchacho muy noble, no era un muchacho de vicios, no tomaba. Era un joven de 17 años con ganas de salir adelante”, dijo entre la tristeza.
La mujer reveló además que Juan Camilo se había graduado de bachiller el año pasado y esperaba cumplir la mayoría de edad para ingresar a la Policía Nacional.
“Estaba esperando cumplir los 18 años el otro mes para empezar a prestar servicio en la Policía”, agregó.
Llamado a la administración municipal
Finalmente, la familiar hizo un llamado a la Alcaldía de Valledupar y a las entidades encargadas del mantenimiento vial para que tomen acciones urgentes y eviten que otra familia tenga que atravesar una tragedia similar.
“No es buscar culpables, sino buscar soluciones. La carrera 23 está llena de huecos y eso puede seguir cobrando vidas. Hoy fue Juan Camilo, mañana no sabemos quién más puede ser”, concluyó.







