El hecho se produjo la madrugada cuando fue sustraída una caja de seguridad de la casa cural en cuyo interior habían depositados dos millones de pesos en efectivo.
El párroco señaló que los autores del ilícito penetraron a la parte administrativa de la parroquia por la parte trasera de la misma, tras forzar uno de los protectores de la ventana que da acceso al patio de la misma, aprovechando que estaba si seguro.
Explicó que quienes ingresaron al templo, utilizaron un pico, para forzar el protector y se llevaron una caja portátil que estaba asegurada en una especie de closet, el cual fue violentado para extraerla, y salieron por el mismo lugar.






