Las instalaciones administrativas de Electricaribe en el municipio de Curumaní (Cesar), quedaron destruidas después de una asonada en la que cerca de un centenar de personas lanzaron piedras, derribaron las puertas e incendiaron la edificación.
Ayer, el alcalde de Curumaní, Henry Chacón Amaya, dijo a EL PILÓN que la población volvió a la normalidad por el restablecimiento del servicio de energía y gracias a la inmediata reacción de la Policía y el Ejército Nacional, que militarizaron la zona.
“Este lunes (hoy) en horas de la tarde haremos un consejo de seguridad para buscar solución a esta situación y que no se vuelva a alterar la tranquilidad de Curumaní”, expresó el mandatario.
Agregó que “las cosas están calmadas, la comunidad está rechazando el mal servicio de Electricaribe. El pasado 18 de julio con una funcionaria de Electricaribe y la superintendente de servicios públicos de Curumani, se hicieron compromisos y no se han cumplido, por eso la gente se manifestó”.
La alteración de orden público inició a las 11:00 de la noche del sábado anterior y se extendió hasta la madrugada de ayer, con quema de llantas en las principales vías de la población y luego los protestantes, cansados, según ellos, del mal servicio que presta la empresa de energía, arremetieron contra la sede administrativa, dejándola en ruinas.
Los manifestantes quemaron toda la parte inmobiliaria y el sistema de archivo de por lo menos 35 mil usuarios de la electrificadora.






