A varias horas de ocurrido el ataque contra una comisión del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) en el sur del Cesar, el hermetismo de las autoridades es lo que más genera inquietud. Hasta el momento, ninguna entidad oficial ha emitido un pronunciamiento claro sobre lo sucedido, ni ha entregado detalles precisos sobre las acciones adoptadas frente a este hecho que encendió las alarmas en la región.
El silencio institucional ha despertado preocupación entre la comunidad y los transportadores que transitan por este corredor vial, quienes reclaman información oportuna y garantías de seguridad ante un episodio que evidencia la vulnerabilidad en esta zona del departamento.
El hecho se registró en el sector de Sanin Villa, zona rural del municipio de Río de Oro, en una vía estratégica que conecta el Cesar con Norte de Santander. De acuerdo con versiones preliminares, una comisión del Inpec fue interceptada por hombres armados cuando realizaba el traslado de una persona privada de la libertad desde Santa Marta con destino a Ocaña, donde cumpliría una medida de detención domiciliaria.









