Casi una década después de la tragedia, Héctor Hernández González, de 74 años, no olvida el día en que la muerte tentó su vida. Era una mañana del 7 de septiembre de 2016. Caminaba sobre una vía pública del barrio Cinco de Noviembre, donde un hombre, muchísimo más joven que él, se le acercó y le dijo: “Te voy a robar viejo”.
Héctor Hernández ni se inmutó. No se tomó en serio la advertencia, un motivo que despertó la frustración del maleante, quien sin piedad le disparó en el estómago.
“Caigo y el sujeto se descuida, me levanto y lucho con él; logré desarmarlo y lo impacto en tres partes”, recordó.
Los dos fueron trasladados a un centro asistencial de Valledupar y a partir de ahí sus vidas no volvieron a ser las mismas: el delincuente terminó condenado con más de 38 años de cárcel y Héctor Hernández conoció el valor de morirse.









