Personal funerario de una empresa venezolana que en la frontera debía entregar a otra empresa de ese servicio en Colombia el ataúd con el cadáver de un colombiano que fue asesinado en el estado Mérida, optó por abandonar la urna en plena línea binacional.
La medida la habrían adoptado los funerarios venezolanos, el miércoles en la noche, ante la demora de sus homólogos para recibir el ataúd con el cuerpo de Diego Armando Hernández Pineda, de 31 años de edad, natural de Sincelejo (Sucre), quien según el acta de defunción murió en un hospital de estado Mérida, producto de un balazo en la cabeza, suceso ocurrido el pasado 23 de julio.
El hecho que conmocionó a vecinos de la zona, fue descubierto este jueves a primera hora de la mañana, en la vereda Campo Alegre, del corregimiento de Agua Clara, Guaramito, limítrofe con Guarumito, municipio Ayacucho, Táchira.









