Las autoridades departamentales y de la Fuerza Pública realizaron un consejo de seguridad tras el ataque con explosivos ocurrido la noche del 24 de enero en la vereda La Paz, zona rural del municipio de Pailitas, que dejó como víctimas mortales a Óscar Arévalo y su hijo Juan Diego Arévalo, hechos que han generado profunda consternación a nivel regional y nacional.
Tecnología criminal y premeditación
De acuerdo con información oficial, el atentado fue ejecutado mediante artefactos explosivos improvisados, activados de manera remota, lo que confirma que se trató de una acción premeditada y no de un hecho accidental. Técnicos antiexplosivos de la Policía Nacional lograron establecer que en el lugar fueron utilizados dos cilindros cargados con material explosivo tipo amonal, los cuales destruyeron completamente el vehículo en el que se movilizaban las víctimas.
El coronel William Morales, comandante de la Policía del Cesar, confirmó que el área fue asegurada inicialmente por el Ejército Nacional y posteriormente intervenida por unidades especializadas de la Policía, quienes diagnosticaron técnicamente el tipo de explosivo utilizado. “Se estableció que se trató de un artefacto explosivo improvisado. Había dos cilindros cargados con explosivos y un sistema de activación remota, lo que demuestra que el hecho fue premeditado”, indicó el oficial.
Objetivo del ataque y respuesta institucional
Las investigaciones preliminares señalan que el ataque no iba dirigido contra las víctimas, sino que presuntamente estaba orientado contra integrantes de la Fuerza Pública que adelantan operaciones de control territorial en esta zona del sur del Cesar. Sin embargo, las autoridades aclararon que aún se investiga el objetivo real del atentado.
También se confirmó que Óscar Arévalo y su hijo Juan Diego, oriundos de Ocaña (Norte de Santander), se encontraban en la zona, al parecer, realizando actividades comerciales relacionadas con la compra de ganado, lo que los convirtió en víctimas colaterales del ataque.
De manera preliminar, la acción criminal fue atribuida al grupo armado organizado ELN, específicamente al frente Camilo Torres Restrepo, que hace presencia en este corredor rural, aunque las autoridades mantienen abiertas todas las líneas de investigación.
Lea: Conmoción en el barrio El Carmen de Valledupar por la muerte de ‘el Mello’: esto se sabe del caso: “Fue premeditado”: revelan que cilindros bomba en Pailitas tenían sistema de activación remotaComo parte de las decisiones adoptadas en el consejo de seguridad, se anunció el incremento del pie de fuerza en estaciones del centro y sur del departamento del Cesar, así como en zonas limítrofes con el Catatumbo. Además, se informó sobre el fortalecimiento de capacidades operativas con el uso de drones, contramedidas antidrones y apoyo logístico, con respaldo de la Gobernación del Cesar.
Por su parte, la Gobernación del Cesar rechazó el ataque y solicitó a la Fuerza Pública fortalecer la línea investigativa para identificar y capturar a los responsables, destacando la necesidad de un trabajo articulado con la comunidad para prevenir nuevos hechos violentos.
Las autoridades reiteraron que se mantiene un dispositivo especial de seguridad en la región, mientras avanzan las labores de inteligencia, policía judicial e investigación técnica para esclarecer plenamente este crimen que enluta a dos familias y sacude la seguridad del sur del departamento.












