La Fiscalía General de la Nación precluyó la investigación que adelantaba en contra del condenado empresario Carlos Mattos, y su hermano Edward Heriberto, por presunta financiación a grupos paramilitares. Además, la Fiscalía concluyó que no participaron en la masacre que cometieron los paramilitares en Codazzi en 1996.
Bajo la antigua Ley 600, a los hermanos Mattos los investigaban por los delitos de concierto para delinquir, homicidio en persona protegida, desplazamiento y desaparición forzada, secuestro simple y fabricación, tráfico y porte de armas.









