Dos días después de que a las instalaciones de Medicina Legal de Valledupar fuera trasladado el cuerpo sin vida de un bebé de cinco meses con síntomas de asfixia, por aparente homicidio, siendo sospechosa la progenitora, la Fiscalía General de la Nación a través de un oficio descartó que el caso corresponda a este delito.
Esto teniendo en cuenta los resultados de los peritos y estableció que el deceso correspondió, al parecer, a problemas en uno de los órganos del neonato.
El deceso se registró en la noche del 2 de enero en el barrio Nueve de Marzo, oriente de la capital del Cesar, momentos en que la progenitora, que también es una menor de edad, se acostara a dormir con sus hijos gemelos y despertó con uno de ellos sin signos vitales.









