Este miércoles de puente festivo, el departamento del Cesar vivió una oleada de violencia por cuenta de algunos individuos que, motivados por los ajustes de cuentas, la intolerancia e ingesta de licor, ocasionaron el homicidio de tres personas en menos de 24 horas.
La primera víctima fue Andrés David Díaz Mejía, de 23 años de edad, quien fue agredido con arma de fuego mientras estaba en el corregimiento La Honda, del municipio de Pueblo Bello. “Según la información recolectada, el occiso se encontraba departiendo en un establecimiento abierto al público en el corregimiento, donde fue abordado por varios sujetos que lo tildaron de haber cometido un hurto días anteriores en la ciudad de Valledupar; al intentar huir del lugar, le realizan varios disparos”, indicaron las autoridades.
El masculino, vestido con sudadera color azul, suéter negro y botas pantaneras, murió de manera inmediata por cuatro heridas distribuidas en la cabeza, el tórax y la espalda. Personal de policía judicial trasladó su cuerpo a la morgue de Medicina Legal de Valledupar.









