“Mami, mami, mami” gritaba la pequeña Sofía de apenas 6 años, mientras trataba de levantar la cabeza de su mamá que yacía al lado de la cama, bañada en sangre. Eran las 3:00 de la madrugada y su llanto alertó a los vecinos de que algo extraño había ocurrido en la casa rosada, la más tranquila del manzana seis y la única de ese color en el barrio Tobías Daza; el hogar de Cecilia Leonor Barahona, de 32 años y su hija Sofía.
En cuestión de minutos, los habitantes del sector llamaron a la Policía que acordonó la casa N°18 y con una cinta amarrilla de prohibido pasar, el ambiente se fue tornando lúgubre con un montón de curiosos que observaban como hombres vestidos de blanco de pies a la cabeza inspeccionaban todo el lugar.
En una de las habitaciones, las autoridades encontraron a Cecilia Leonor, tendida en el suelo y con una herida en el cuello producida con arma de fuego tipo revólver.






