Hace más de 20 años, la familia de César Augusto Bautista Guerrero, exfuncionario del Departamento Administrativo de Seguridad (DAS), busca la verdad sobre la muerte de su familiar, víctima del delito de desaparición. Fue encontrado sin vida en diciembre del 2001 en la carretera que conduce al corregimiento de Minca, exactamente a la altura del puente Aladino de la vía a Santa Marta. Esta investigación les ha obligado a pasar múltiples duras pruebas, al no callar y seguir en la búsqueda de los responsables del hecho.
“Mi hermano fue asesinado por los paramilitares y hasta el día de hoy no hemos logrado conseguir la verdad. Conocemos que fue ese grupo armado, pero desconocemos quiénes son los directamente involucrados y cuáles son los funcionarios de DAS que estarían detrás del hecho”, dijo Daniel Bautista, hermano de la víctima, quien a raíz de este hecho no ha logrado tener tranquilidad por la falta de protección y derechos de su vida, tras las frecuentes amenazas y atentados a las que él y su familia se han enfrentado.
Actualmente, Daniel tuvo que irse del país por intimidaciones e intentos de secuestro. Entre estos, recibió mensajes de textos intimidantes como advertencia que decían: “si usted considera a su familia salga de Valledupar, sino se le muere su familia por no colaborar”, “sigan preguntando lo que no deben y verán lo que les va a pasar”, cuyas notas aparentemente son procedentes del grupo armado ‘Los Pachenca’, herederos de la estructura armada paramilitar ‘Frente Resistencia Tayrona’ de las AUC posterior a su desmovilización. Y como esta amenaza, han surgido muchas otras, estando todas las acciones encaminadas en lo mismo: en no dar continuidad a la investigación y mantenerla en el silencio para que los verdaderos responsables nunca se conozcan.









