Ana Hilda Ascanio Ascanio resultó con quemaduras en el 75% de su cuerpo y afectaciones en varios órganos, y su hija con problemas auditivos, debido a una explosión que se originó en su casa en donde funcionaba una fábrica clandestina de juegos pirotécnicos, de propiedad de su esposo.
La explosión destruyó por completo la casa de bahareque en donde vivía la pareja y sus hijos, dejando pérdida total de los muebles y electrodomésticos de esta familia.
Según se conoció, Ana Hilda Ascanio Ascanio, de 42 años, nacida en Ocaña, Norte de Santander y residente en la calle 5E número 43-64, estaba en la parte trasera del inmueble donde elaboraban totes, voladores, ‘matasuegra’, carcazas, canillas y otros elementos explosivos, cuando se produjo el suceso que además de destruir la casa, causó un incendio de grandes proporciones que redujo en cenizas y escombros todos los enseres de la vivienda.






