Se entregaron tres de los nueve jóvenes internos en el Centro de Formación Juvenil del Cesar (antiguo Cromi), ubicado en el barrio La Esperanza de Valledupar, quienes se fugaron mientras cumplían la sanción impuesta por un juez de la República.
Así lo dio a conocer María Ángel Barros, directora del centro, quien destacó que desde el pasado sábado, cuando se dieron a la fuga, han realizado una labor de sensibilización con los familiares y la comunidad, lo que permitió que dos de los jóvenes llegaran en acompañamiento de sus familiares y uno reingresara por su propia voluntad.
Además, añadió que en el recinto estaban internados 16 jóvenes, la mayoría de ellos recientemente sancionados y en fase de acogida. Según la directora, esta es una etapa difícil porque implica aceptación del proceso y muchos de los internos provienen de núcleos familiares conflictivos. A esto se suma que, al ingresar, pasan por un proceso de abstinencia de sustancias psicoactivas, lo cual pudo provocar que algunos se tornaran agresivos y amenazantes con los funcionarios, hasta el punto de huir del lugar.









