Los tres homicidios registrados en menos de 24 horas en el barrio San Martín de Valledupar han puesto nuevamente sobre la mesa una preocupación que desde hace meses viene siendo analizada por las autoridades: el aumento de asesinatos vinculados, presuntamente, a disputas entre personas relacionadas con actividades delincuenciales.
Aunque los móviles de los recientes crímenes continúan bajo investigación, fuentes cercanas a los organismos de seguridad señalan que una de las principales hipótesis apunta a posibles ajustes de cuentas derivados de conflictos entre estructuras dedicadas al tráfico local de estupefacientes, cobro de deudas ilegales y otras actividades criminales.
El caso más reciente corresponde al doble homicidio de Diego Balbuena, de 23 años, y Jesús Mendoza, de 26, quienes fueron atacados a tiros por un sicario cuando permanecían frente a una vivienda del sector. Ambos fallecieron horas después en centros asistenciales de la ciudad.
De acuerdo con información del Sistema Penal Oral Acusatorio (SPOA), Balbuena registraba antecedentes por tráfico, fabricación o porte ilegal de armas de fuego, mientras que Mendoza tenía anotaciones por fuga de presos y hurto.
Estas circunstancias han llevado a los investigadores a analizar si el ataque estaría relacionado con hechos ocurridos previamente o con conflictos entre particulares. Sin embargo, hasta el momento no existe una conclusión oficial sobre las causas del crimen.
Un patrón que preocupa
Fuentes de seguridad consultadas por este medio indicaron que una alta proporción de las víctimas de homicidio registradas en Valledupar durante los últimos meses presenta antecedentes judiciales o algún tipo de vinculación previa con investigaciones penales.
“En muchos de los casos que estamos analizando encontramos antecedentes o situaciones asociadas a conflictos entre actores delincuenciales. Eso no significa que todos los homicidios tengan el mismo origen, pero sí es una tendencia que se viene observando”, indicó una fuente vinculada a las investigaciones de estos casos.
Las autoridades sostienen que esta situación refleja una transformación en las dinámicas de violencia urbana, donde una parte importante de los homicidios estaría relacionada con retaliaciones, disputas territoriales y conflictos derivados de economías ilegales.
Investigación en curso
Funcionarios del CTI de la Fiscalía y de la SIJIN continúan recopilando evidencias, revisando cámaras de seguridad y realizando entrevistas para establecer quién ordenó y ejecutó los ataques ocurridos en San Martín.
Mientras tanto, líderes comunitarios han expresado su preocupación por el deterioro de la seguridad en el sector y pidieron una mayor presencia institucional para prevenir nuevos hechos violentos.
Por ahora, las autoridades mantienen abiertas varias líneas de investigación y reiteran que será el avance de las pesquisas el que permita determinar si los homicidios corresponden a ajustes de cuentas o si obedecen a otras circunstancias.






