Con las manos aún cubiertas de ceniza, Julio Gómez, administrador de la Distribuidora Super Mario, recorre lo que quedó de su patrimonio familiar. La madrugada de este viernes 5 de diciembre, las llamas que consumieron cinco locales en la carrera 8 con calle 18 en pleno centro de Valledupar, también alcanzaron el negocio que, por 16 años, ha sostenido a su familia.
El local, que comenzó como una pequeña dulcería y luego creció hasta convertirse en un punto de venta de muebles, colchones, juegos de sala y artículos para el hogar, quedó reducido a ruinas. “Eso nos afecta al mil por uno”, resume Gómez, quien aseguró que las pérdidas ascienden a $500 millones de pesos, una cifra que golpea especialmente por tratarse de la temporada decembrina.
Según cuenta, todo comenzó cerca de la medianoche. “Mi hijo estaba aquí a las 12. Sintió humo, creyó que eran los loquitos de la calle. Cuando vino a mirar, ya el local estaba prendido. Llamó a la Policía y de inmediato llegaron los muchachos”, relató.









