Varios miembros de la familia Villero García, que soportó una semana tormentosa por la desaparición del niño de 12 años, Santiago José Villero Quintero, monaguillo de la iglesia Cristo Rey, aseguran que toda esta situación es muy extraña, principalmente por el hermetismo de las autoridades, pero ellos también guardaban silencio.
Alix María García, la abuela de Santiago, asegura que la situación antes de su desaparición era totalmente normal, el niño hacia planes como de costumbre y consecuentes con la vida de un joven de su edad, sano y de buen ánimo.
Luego de mentirle a su abuela sobre una convivencia que realizarían los monaguillos de la iglesia Cristo Rey, el niño no regresó a dormir a su casa, hecho que jamás había ocurrido.






