Indignados están en Valledupar los familiares del joven de 18 años a quien el pasado domingo, un patrullero de la Policía le propinó cuatro impactos de bala. Ayer la Fiscalía reveló que el policía quedó en libertad porque no será investigado por el delito de tentativa de homicidio sino por lesiones personales.
La víctima Jair Andrés Cabarcas Arrieta, de 18 años, está en la unidad de cuidados intensivos de la Clínica Valledupar, donde los familiares denunciaron que el policía vestido de civil y en aparente estado de embriaguez, atacó al joven en la plaza del barrio Primero de Mayo.
“Él departía con un muchachito en la plaza cuando llegó el policía ebrio y sin decir palabras disparó contra él”, afirmó John Cabarcas, padre del herido.






