Un nuevo crimen se suma a la ‘ola’ muertes selectivas que azota a la capital del Cesar. El comerciante Orlando Cerda Bayona, de 50 años, y su sobrino Alcides Andrés Arenga Cerda, de 18 años, fueron asesinados a bala en el barrio San Joaquín, ayer al medio día.
Los cuerpos del comerciante y su sobrino quedaron dentro de la camioneta Mazda 4X4 color rojo, de placas CWM 910 de Bucaramanga, en la que se movilizaban ayer, a las 11:30 de la mañana por la calle 9 con carrera 15, en el barrio San Joaquín, donde fueron interceptaron por sicarios que huyeron en una motocicleta.
Minutos después del crimen llegaron al lugar de los hechos, los familiares de las víctimas quienes protagonizaron desgarradoras escenas de llanto y dolor, ante la impotencia que les ocasionó ver a sus seres queridos muertos.
Posteriormente, miembros del Cuerpo Técnico de Investigación CTI, se encargaron de hacer la inspección a la escena del crimen y de hacer el levantamiento de los cuerpos que fueron trasladados a la morgue de Medicina Legal y Ciencias Forenses.
“Minutos antes de ser asesinados habían recogido desperdicios en el Mercado Público, los cuales transportaban en dos tanques para alimentar los animales que mi padrastro tenía en su finca, ubicada cerca al corregimiento de Mariangola”, manifestó José David Arias.
Agregó, que en el momento del crimen, su padrastro se disponía a visitar a una amiga residente en el sector.






