Juego demoníaco
La Institución Educativa Agustín Rangel de San Roque, corregimiento de Curumaní, fue escenario el pasado jueves, día de la mujer, de un misterioso hecho que se presume demoniaco, cuando un grupo de jovencitas entre 13 y 15 años jugaban con la tabla ouija.
Como una bomba detonante la Institución fue sacudida por gritos y alaridos, luego de que presuntamente las niñas fueran poseídas por demonios, hecho que desencadenó terror entre la comunidad estudiantil, quienes presenciaron las caras, y voces que emanaban del cuerpo de las jóvenes antes de desmayarse y perder el sentido.
E n automóviles y con el pedido ayuda, fueron evacuadas más de 20 estudiantes que se desmayaron y fueron llevadas al Centro de Salud de San Roque, mientras otras fueron trasladadas a Curumaní y Chiriguaná, y desde el día de ayer una de las menores permanece en una clínica de Valledupar.
Aunque las verdaderas participantes del peligroso juego no han hablado al respecto, los estudiantes del Agustín Rangel permanecen ‘poseídos’ por el temor lo que provocó que ayer, los estudiantes no asistieran en su mayoría a cumplir con sus estudios.
El mundo espiritual se mueve






