El pasado 10 de septiembre fue aplazada la primera audiencia de juicio contra Jaime Blanco Maya, como presunto determinador del homicidio del contratista de la multinacional Drummond, Hugo Manuel Guerra Cabrera y su acompañante Wilfrido Javier Coronado Jiménez.
El crimen se remonta al 12 de mayo de 2000, cuando los dos hombres que tenían cuatro días desaparecidos fueron encontrados en una fosa común en un potrero de la finca La Chiquita, zona rural de Becerril, en el centro del Cesar. Los cadáveres estaban desmembrados y en la mano de Guerra Cabrera, había un papel con el nombre de Jaime Blanco Maya.






