En medio de escenas de profundo dolor, familiares, amigos, compañeros y allegados despidieron este fin de semana a Sara Sofía Guzmán Pedroza, la niña de 11 años cuyo fallecimiento ha causado conmoción en Valledupar. Las honras fúnebres se llevaron a cabo en el cementerio nuevo de la ciudad, donde decenas de personas acompañaron el sepelio en una despedida marcada por el llanto, abrazos de consuelo y desgarradores gritos pronunciando el nombre de la menor.
Durante el recorrido hacia su última morada, el ambiente estuvo cargado de tristeza e impotencia. Sus familiares no pudieron contener el dolor ante la partida de la niña, mientras amigos cercanos y vecinos elevaron oraciones y mensajes de fortaleza. La escena reflejó el impacto que ha generado esta tragedia no solo en su núcleo familiar, sino también en distintos sectores de la capital del Cesar, donde su caso ha despertado consternación.
Sara Sofía era recordada por quienes la conocieron como una menor alegre, carismática y disciplinada. Su fallecimiento también dejó un vacío en el club de patinaje Renacer, escuela deportiva a la que perteneció durante dos años y donde construyó lazos de amistad con entrenadores y compañeros. Integrantes del club acudieron a despedirla y a acompañar a su familia en uno de los momentos más difíciles, resaltando su amor por el deporte y la energía con la que participaba en cada entrenamiento.






