La expectativa era que el Presidente Juan Manuel Santos llegara hasta el barrio Cañaguate a dirigir el operativo de destruir la casa en ruinas que servía de guarida a drogadictos y delincuentes, así que se dispuso de un fuerte dispositivo de seguridad, pero al final por motivos de agenda presidencial, fue cancelado debido a que el mandatario debía llegar a la Plaza del Primero de Mayo a su cierre de campaña.
De todas formas, personal de la Policía cumplió la orden del Presidente y derribó dicho inmueble y de esta forma recuperar la tranquilidad de la zona, debido a que según los vecinos allí se escondían los drogadictos y atracadores, lo que hacía el sector inseguro.
Con una retroexcavadora, fue derribada la mole de concreto de lo que era una de las viviendas localizadas en la calle 13A Número 5-46 del barrio Cañaguate, al norte de Valledupar, donde su propia dueña y los vecinos, celebraron la decisión de haber ordenado echar a tierra las paredes que servían de escondite a los malhechores.






