Con un camino de honor y al compás de las trompetas, que anunciaban duelo, fue despedido la mañana de este miércoles el soldado profesional Andrés Felipe Martínez Barahona, quien murió en un atentado terrorista en el municipio de Tibú, Norte de Santander.
El joven fue sepultado en el cementerio de su tierra natal, el corregimiento de Rincón Hondo, perteneciente al municipio de Chiriguaná, centro del Cesar. Previamente los habitantes se unieron a la misa y a la velación del uniformado en el inmueble de su familia en solidaridad a lo sucedido el pasado 28 de agosto.
De igual manera contaron con el acompañamiento de algunos oficiales del Ejército Nacional que brindaron personalmente las condolencias a la familia, la cual tiene lugar de residencia en el barrio San Antonio de Valledupar.









