El Ejército colombiano destruyó un extenso cultivo de hojas de coca que al parecer le pertenecían a las Farc.
De acuerdo con la versión del Ejército, estos cultivos hacían parte de las estructuras económicas del frente 41 de ese grupo guerrillero, debido a es considerado su principal fuente de financiación.
La operación fue desarrollada en la vereda Caño Padilla, una zona montañosa y de difícil acceso en la parte alta de la Serranía de Perijá, en jurisdicción del municipio de La Paz, Cesar, a donde llegaron las tropas del Batallón de Alta Montaña N° 7, de la Décima Brigada Blindada y destruyeron las hectáreas cultivadas que estaban en proceso de recolección.






