Una mujer oriunda de Codazzi, Cesar, que hacía cuatro años había ingresado a las filas de la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional, ELN, desertó de esa organización criminal aprovechando un descuido de sus jefes y se entregó voluntariamente en una base militar del sur del departamento, tras haber caminado durante 24 horas ocultándose entre la maleza, para no ser descubierta por sus compañeros.
La subversiva, a quien le llamaban alias 'Nikol', al parecer no aguantó las presiones, ni las humillaciones de los altos mandos y decidió acogerse al programa de reinserción liderado por el Gobierno Nacional, para retornar a la vida civil.
Luego de varias caminatas, la mujer logró llegar a la base militar del Batallón Especial Energético y Vial Número 3 de la Décima Brigada Blindada, adscrita a la Primera División del Ejército Nacional, localizada en el corregimiento de Ayacucho, municipio de la Gloria, donde se presentó voluntariamente manifestando que se había evadido de las filas guerrilleras, porque no quería seguir padeciendo maltratos, ni hambre, ni quería luchar en una guerra estéril y sin beneficio para ella, ni para su familia, ni tampoco para ningún colombiano.






