Cerca de 30 familias, entre esas pertenecientes al cabildo indígena Chiskuinya de la etnia Kankuama, fueron desalojadas mediante un operativo de las autoridades que dejó como resultado varios heridos y una alteración del orden público en el corregimiento de Río Seco, jurisdicción de Valledupar.
La intervención se materializó ayer, en la zona conocida como ‘Tunalito’, donde se encontraban de manera informal asentadas las familias.
Gonzalo Arzuza, secretario de Gobierno Municipal, comunicó que esto se desarrolló en el marco de la legalidad, con base a una petición del propietario del terreno.









