El hurto de semovientes en las fincas ubicadas en zona rural de Valledupar continúa siendo unas de las principales problemáticas de seguridad que afecta a los ganaderos. El más reciente caso lo vivió el exmanager de Diomedes Díaz, José Zequeda, quien denunció que detrás del flagelo estaría una banda criminal que sería conocida por las autoridades.
Al ganadero le hurtaron en su finca Campo Alegre, ubicada sobre la vía del corregimiento de Badillo, cinco novillos avaluados en aproximadamente $11 millones.
La acción delincuencial fue evidenciada por los empleados del predio cuando realizaron el inventario de los animales. Al dirigirse al potrero, encontraron la cerca partida y a unos pocos kilómetros las cabezas de las reses sacrificadas.









