“Marica te vas a dejar joder”. Según la Fiscalía, estas palabras acompañadas con la entrega de un arma blanca al presunto homicida serían pieza clave para demostrar que Gustavo Adolfo Arévalo Ramírez es la persona que, aparentemente, en compañía de su primo Yesith Ramírez Vergel, acabó con la vida del árbitro de fútbol, Edgar Alfredo Contreras Téllez, en la tarde del 5 de mayo del año 2013, en el corregimiento de San José de Oriente del municipio de La Paz, Cesar.
En la audiencia de conclusión de alegatos llevada a cabo la mañana de ayer en el Palacio de Justicia de Valledupar, la Fiscalía Siete seccional indicó que ese día en un establecimiento público expendedor de licores que tiene una cancha de mini tejo, localizado a orillas del río Chiriaimo, la víctima y victimarios se encontraron, presentándose un intercambio de palabras que propiciaron que Arévalo le facilitara un objeto corto punzante a Yesith para que le ocasionara a Contreras la puñalada en el abdomen que le causó la muerte al intentar ser auxiliado en el Hospital Marino Zuleta de La Paz.
“No cabe duda que Arévalo es responsable del delito de homicidio agravado en calidad de coautor, tal como se probó con los testimonios durante el juicio. Las versiones presentadas por la defensa fueron contradictorias e incluso tal vez llegaron a mentir para favorecer al sindicado que debe ser condenado”, manifestó la fiscal, Piedad Vargas.









