Un caso de abigeato se registró en la madrugada del sábado 31 de enero en el restaurante campestre Cerro Murillo, ubicado en el kilómetro 10 de la vía Río Seco, jurisdicción de Valledupar, donde delincuentes hurtaron y sacrificaron dos animales de exhibición que hacían parte de una granja interactiva, uno de los principales atractivos turísticos del establecimiento.
En diálogo con EL PILÓN, Jesús Namén, propietario del restaurante, explicó que el hecho fue descubierto hacia las siete de la mañana, cuando el personal se disponía a trasladar los animales desde su zona de recreación hasta los corrales para la atención al público.
“Cuando fuimos a buscarlos nos dimos cuenta de que hacían falta las dos vacas baturras, un toro y una vaca. Empezamos a buscarlas y desafortunadamente las encontramos ya sacrificadas; solo dejaron las patas y la cabeza”, relató el empresario.










