Dos empleados y el hermano del alcalde de Río de Oro fueron judicializados ante un juez de control de garantías como las personas que, presuntamente, acabaron con la vida de Kisly Gómez Sánchez, de 26 años de edad, atacada con arma de fuego en medio de las fiestas patronales de ese mismo municipio del sur del Cesar.
Juan Carlos Oliveros Almenares y Jhon Isnardo Cortez Jácome, escolta y conductor del alcalde, respectivamente, así como también el hermano del mandatario, Darío Santana Rincón, fueron imputados por el delito de homicidio agravado y lesiones personales, de los cuales se declararon inocentes.
Según la Fiscalía, varios ciudadanos observaron la manera cómo los empleados del alcalde dispararon de manera indiscriminada en contra de la población que salió despavorida en busca de refugio.









