El asesinato de 180 indígenas de los pueblos Kogui, Arhuaco, Wiwa y Kankuamo, que habitan la Sierra Nevada de Santa Marta, deberá ser investigado por la Corte Penal Internacional, CPI, en el marco del conflicto armado interno del país.
Así lo indicó un informe publicado por la Federación Internacional por los Derechos Humanos, FIDH, que concluyó que entre los años 2002 y 2009 las víctimas fueron ultimadas presuntamente por el Ejército Nacional que las hizo pasar por ‘falsos positivos’ y grupos paramilitares.
“Tenemos casos de asesinatos cometidos por los paramilitares que se hicieron con la tolerancia, aquiescencia y, en algunos casos, apoyo de las fuerzas militares que estaban en la zona”, dijo la directora para las Américas de la FIDH, Jimena Reyes a la agencia EFE.









