Este domingo 24 de agosto se conoció la condena de Claudia Elena Lozano Doria, quien estuvo trabajando como fiscal durante 13 años, en los periodos entre 2000 y 2013, sin tener título como abogada.
De acuerdo con la investigación, la mujer no habría pasado por una facultad de Derecho, no contaba con tarjeta profesional o un certificado que la acreditara como abogada y recurrió a la falsificación de documentos para entrar a trabajar a la Fiscalía General de la Nación.
Lozano Doria logró entrar a la agencia de Gobierno gracias a la amistad que tenía con la funcionaria María Constanza Mestre. En septiembre de 2000 inició a trabajar como técnica en la Sección Judicial de Montería, Córdoba, y aprovechando su relación con Mestre copió parte de su hoja de vida.









