Dos décadas después de las muertes del comerciante vallenato Rubén Darío Quintero Fuentes, y su escolta, Rafael Ovalle Daza, se hizo justicia. El señalado determinador de los crímenes, el antiguo jefe paramilitar Rodrigo Tovar Pupo, alias ‘Jorge 40’, fue condenado este miércoles en Bogotá.
La sentencia la profirió el Juzgado Cuarto Penal del Circuito Especializado por una pena de 40 años de prisión por los delitos homicidio agravado en concurso heterogéneo con concierto para delinquir agravado.
El hecho sucedió el 14 de octubre de 1999 en Bogotá. Rubén Darío Quintero Fuentes y su escolta Rafael Ovalle Daza habían viajado desde Valledupar para cumplir una cita en la Fiscalía General de la Nación, FGN, pero minutos antes los interceptaron y mataron con arma de fuego.









