La inmovilización de varios vehículos cisternas cargados con combustible de procedencia venezolana y la aprehensión de sus conductores y auxiliares por parte de la Policía Fiscal Aduanera en la jurisdicción del municipio de La Paz, estuvo a punto de desencadenar en una nueva asonada como mecanismo de presión de los contrabandistas de gasolina, para que fuesen entregados a sus propietarios que ejercen esa actividad en esa localidad.
Una turba de pimpineros de combustible trataron de impedir que los automotores fueran trasladados a los patios de la subestación de la policial de la población, presentándose fricciones con la Policía, hasta el punto de generarse disturbios callejeros, pero que la oportuna intervención del Escuadrón Móvil Anti-disturbios, logró disolverlos sin que se presentaran hechos lamentables, ni situaciones que atentaran contra la comunidad, ni el comercio.






