Los clavos que tenía en la pierna izquierda y un tatuaje en el brazo del mismo lado, fueron definitivos para que familiares identificaran el cadáver del prestamista de origen guajiro, Ramón Antonio Rosado Molina, quien apareció descuartizado cerca a una casa campo en las afueras de Valledupar.
Según las autoridades, Rosado Molina, de 54 años, habría sido asesinado y su cuerpo arrojado en un lote frente a la entrada del aeropuerto 'Alfonso López'. Los homicidas habrían cortado la cabeza, y las extremidades superiores e inferiores al parecer con motosierra, por lo perfecto de los cortes, según denunciaron familiares, pese a que esa versión no fue confirmada por medicina legal.
'Moncho', como cariñosamente le decían a Ramón, había salido de su casa da ubicada en el barrio Los Fundadores de Valledupar, entre las 9:00 y 9:30 de la noche del pasado martes 3 de diciembre, luego de haber recibido una llamada a uno de sus celulares y solicitado un Taxi que lo conduciría hasta la casa de un familiar en el barrio 'El Carmen' de esta capital. Desde ese lugar se despidió y no se volvió a saber más nada de él y los dos celulares que tenía, los apagaron.






