A pocos días de la jornada electoral, la Fiscalía General encendió las alertas frente a uno de los delitos que históricamente más afecta la transparencia de las elecciones: la corrupción al sufragante, también conocida como compra de votos.
El director seccional de Fiscalías en el Cesar, Ronald Calderón, explicó que las autoridades han identificado este delito como uno de los principales riesgos en el departamento, especialmente en municipios catalogados con mayor vulnerabilidad electoral. Estos son: Valledupar (en riesgo muy alto), Codazzi, Becerril, La Jagua de Ibirico, La Gloria y Aguachica (en riesgo alto).
Según el funcionario, la compra de votos se configura incluso antes de que se entregue el dinero. “Posiblemente en estos municipios podamos tener acciones como el tema compra de votos, que técnicamente se llama corrupción al sufragante, pero para que la gente lo entienda, compra de votos”, explicó Calderón.
La “promesa” también es delito
El director seccional también aclaró que no es necesario que exista un pago para que se configure el delito. “No se requiere que se le entregue el dinero. Con la promesa se incurre en el delito. Es decir, si una persona tiene conocimiento de que están ofreciendo dinero para que voten por un candidato u otro, ya eso es un delito”, puntualizó.
De acuerdo con Calderón, este tipo de prácticas buscan influir en la voluntad del votante y alterar el ejercicio democrático. “Si tuviéramos como una pirámide de los delitos, ese es el delito que más se comete en temas electorales porque es el más fácil y podría ser el más efectivo”, indicó.
En ese sentido, el funcionario invitó a la ciudadanía a denunciar cualquier intento de compra de votos durante la jornada electoral, recordando que estas acciones afectan directamente la transparencia de los comicios.
Calderón reiteró que el delito recae principalmente sobre quien ofrece el dinero o beneficio a cambio del voto. “La norma contempla es simplemente la persona que ofrece o la persona que compra el voto. La norma es muy clara en ese sentido y el sujeto activo simplemente es la persona que ofrece”, concluyó.
Más allá del dinero: amenazas y presiones laborales
No obstante, la compra de votos no es la única conducta que preocupa a las autoridades. El director seccional también alertó sobre el constreñimiento al sufragante, un delito que ocurre cuando una persona es amenazada o presionada para votar por determinado candidato. “El constreñimiento al sufragante también es un delito que se da mucho y es una amenaza. Es decir, cuando amenazamos a una persona para que vote por X o Y candidato”, explicó Calderón.
El funcionario aclaró que estas amenazas no necesariamente deben ser de carácter físico o violento, pues también pueden presentarse en otros contextos. “La amenaza no tiene que ser de muerte, pueden ser amenazas como ‘no sigues trabajando aquí’, ‘no puedes pasar por aquí’ o cualquier tipo de presión en perjuicio de algo suyo. Eso también puede ser denunciado”, añadió.
Otro delito que puede presentarse durante las elecciones es el fraude al sufragante, el cual se configura cuando un ciudadano es engañado al momento de votar, terminando por marcar una opción distinta a la que realmente deseaba.
“Una persona va a votar por alguien, pero es engañada y finalmente vota por otra persona. Sucede mucho con los ancianos que los llevan a los lugares de votación y terminan votando por otra persona”, manifestó el director seccional.
Engaños a adultos mayores y suplantación
Asimismo, las autoridades advirtieron sobre la suplantación de votantes, que ocurre cuando una persona intenta votar utilizando la identidad de otra.
“Podemos denunciar cuando una persona vaya a votar en nombre de otro con una cédula diferente. Eso también es un delito”, puntualizó Calderón.
El funcionario recalcó que todas estas conductas tienen un elemento en común: alterar la libertad del elector, enfatizando en que quieren proteger la libertad del voto de los ciudadanos. “Lo que nosotros queremos proteger es que la persona pueda votar libre y voluntariamente por el candidato que quiera. Cuando se dan estas acciones, lo que vemos es que se doblega la voluntad del votante”, concluyó.
En ese sentido, la Fiscalía reiteró el llamado a la ciudadanía para que denuncie cualquier irregularidad electoral, especialmente en municipios donde se ha identificado mayor riesgo de este tipo de delitos.







