En medio de una profunda consternación y escenas de inmenso dolor, la comunidad del municipio de Chimichagua, Cesar, se unió para dar el último adiós al docente y coordinador Eduar José Arias Vanegas, de 34 años, cuyo asesinato el pasado martes en zona rural mantiene conmocionado al departamento.
El cuerpo del educador fue recibido por una multitudinaria procesión que recorrió las principales calles del municipio. Estudiantes portando uniformes, colegas del magisterio y vecinos de la localidad acompañaron el féretro con globos blancos, pancartas y un clamor unísono de justicia que retumbó en cada esquina.
Un homenaje al legado académico






