‘Sangre y Carbón’
Duros señalamientos hizo el desmovilizado del bloque norte de las AUC, Alcides Mattos Tabares, alias ‘El Samario’, contra la multinacional explotadora de carbón Drummond, que es investigada por una Corte de Alabama en Estados Unidos, tras la demanda interpuesta por cerca de 600 víctimas de los grupos paramilitares en el norte de Colombia, quienes acusan a la carbonera de patrocinar a los grupos armados ilegales.
Ayer ante el Juzgado Tercero Penal del Circuito de Valledupar, por requerimiento del Tribunal de Distrito de Estados Unidos para el Distrito Norte de Alabama, alias ‘El Samario’, ex comandante del frente ‘Juan Andrés Álvarez’, declaró sobre las relaciones AUC-Drummond.
El desmovilizado hizo acusaciones contra directivos de Drummond en Colombia, quienes según él planearon con los paramilitares el asesinato de varios sindicalistas de la multinacional, entre los que se destacan Valmore Locarno, Víctor Hugo Orcasita y Gustavo Soler, asesinados en el año 2001.
Según ‘El Samario’, entre finales del año 2000 y comienzos del 2001, hubo dos reuniones de directivos de Drummond con miembros del frente ‘Juan Andrés Álvarez’ para planear homicidios de sindicalistas.
En una de las reuniones asegura que participó Jaime Blanco Maya, como contratista encargado del suministro de alimentos para la empresa minera en el corregimiento La Loma, Cesar, y cuyo servicio era criticado por los sindicalistas.
En otro de los encuentros a las afueras de la mina El Descanso, según este ex paramilitar, habría participado Alfredo Araújo, gerente de relaciones con la comunidad de la Drummond.
“La entidad más poderosa en la región donde tuvo injerencia el frente ‘Juan Andrés Álvarez’ era la multinacional Drummond y era la que más pagaba”, respondió ‘El Samario’ a la pregunta que hizo el abogado de las víctimas, Terry Collingsworth, sobre los apoyos económicos que recibían los ‘paras’.
Por su parte, la defensa de la multinacional señaló algunas de las versiones entregadas por este excombatiente ante los fiscales de Justicia y Paz, en las cuales había omitido acusaciones a directivos de la Drummond y que ahora manifiesta sin ningún reparo.
Operaciones ‘para-militares’






