Es lo que hace la policía en las películas de acción: un policía quita ambas manos del volante para disparar a través de su propio parabrisas contra un auto lleno de tipos malos durante una persecución viál.
Pero esta es la vida real y ocurrió en Las Vegas cuando los oficiales William Umana y Paul Solomon entraron en una persecución con los sospechosos de asesinato René Núñez y Fidel Miranda.
El incidente comenzó a las 7.30 de la mañana del 11 de julio cuando Thomas Romero, de 25 años, recibió varios disparos en el pecho y murió en un autolavado en el norte de la ciudad.









