En un en vivo publicado en sus redes sociales, un comerciante del municipio de Curumaní, departamento del Cesar, denunció que un uniformado adscrito a la Policía Fiscal y Aduanera, Polfa, pidió supuestamente una suma de $800.000 a su esposa a cambio de no decomisar la mercancía que estaba exhibiendo en su almacén de tecnología y accesorios para celulares.
“Me encuentro en el local, el señor agente manifiesta, donde mi esposa le pidieron 800 mil pesos. Él no se los pidió, pero un compañero de él sí se los pidió. El señor le está pidiendo que tiene que bajar toda la mercancía. Acabo de cerrar el local porque ya estamos mamados, cansados, de que cada que vez que vienen estos señores es a pedirnos plata en efectivo”, se escucha decir al uniformado en el video.










