AP — Por la barbarie propia de un conflicto armado de más de 40 años, Colombia es un país que cree haberlo visto todo. O casi todo, porque el país aún no sale del asombro que produjo el arresto de Sigifredo López, ex diputado del Valle que permaneció cautivo durante casi siete años y al que la Fiscalía sindica hoy de haber ayudado en la planeación del secuestro de 11 de sus compañeros en la duma departamental que terminaron asesinados por las Farc.
“No me cabe en la cabeza que eso pueda llegar a ser posible”, dijo el ministro del Interior, Federico Rengifo, apenas se enteró de la noticia de la detención de López. “Guardo la esperanza como ser humano que eso no llegue a ser verdad”.
Al igual que Rengifo, analistas y familiares de los diputados muertos, están perplejos por la situación que hoy vive López, un abogado de 49 años, y casi todos dudan de que la Fiscalía tenga elementos contundentes en su contra.






