Hoy se cumplen siete años de la masacre de nueve campesinos en Lomas Verdes y Nuevo Horizonte, veredas del municipio de Curumaní, Cesar. Allí sus pobladores vivieron uno de los capítulos más sangrientos de la historia de esta zona en el marco del conflicto armado, donde los paramilitares del frente ‘Resistencia Motilona’- bloque norte de las Autodefensas Unidas de Colombia, AUC, sembraron el terror con homicidios, desplazamientos y hurtos.
El 4, 5 y 6 de diciembre de 2005, quedarán por siempre en la memoria de estas poblaciones del centro del departamento del Cesar, tras la incursión armada en la que participaron cerca de 250 paramilitares bajo el mando de Javier Urango Herrera, alias ‘Chely’.
“Llegaron el domingo como a las tres de la tarde, nos amarraron y comenzaron a hacernos preguntas, estuvimos tirados en el suelo, amarrados de pies y manos hasta el martes cuando soltaron a algunos y a otros los asesinaron”, contó a EL PILÓN uno de los sobrevivientes, quien para la época de los hechos era menor de edad.






