La cárcel ‘La Tramacúa’, considerada como una de las más seguras del país, durante aproximadamente tres años habría sido ‘burlada’ por los siete dragoneantes que fueron capturados el reciente martes en Valledupar. Ellos, aparentemente, orquestaron un sofisticado sistema de corrupción con los privados de la libertad que abarcó innovadores drones para el ingreso de elementos prohibidos en el centro penitenciario.
Así lo reveló la Fiscalía Primera Especializada, adscrita al Gaula Cesar, en las audiencias preliminares en contra de los dragoneantes: Wesly Palacio Mena, alias Niche, de 33 años; Henry Rendón Henao, de 27 años; Fabián Ricardo Cangrejo Castillo, de 30 años; Edgar Alejandro Martínez Arias, alias Paspi, de 33 años; Andrey Alejandro Durán Sánchez, alias Chaval, de 33 años; Jaime Alonso Herrera Flórez, de 24, y Herney Fernando Novoa Martínez.
El fiscal Juan Carlos Linero manifestó que desde el 2019 tenían un grupo con el que coordinaban con los internos el ingreso de droga, licor, celulares, sim card y comidas rápidas a cambio de exorbitantes sumas de dinero.









