Amenazas, robos, secuestros, homicidios y torturas fueron los delitos que durante varios años cometieron los miembros del bloque norte de las Autodefensas Unidas de Colombia, Auc, contra la comunidad indígena asentada en las estribaciones de la Sierra Nevada de Santa Marta, pero un hecho sin precedentes en el conflicto, fue el acto de antropofagia contra dos miembros de la comunidad arhuaca.
El caso de canibalismo paramilitar se remonta al 26 de noviembre de 2003, cuando integrantesdel frente ‘Mártires del Cesar’, asesinaron a Dwiarusingumu Crespoy a Julián Arroyo Crespo, quienes fueron sacados de sus residencias en Yugaka, resguardo Arhuaco, ubicado en La Mesa, corregimiento de Valledupar.
Con los testimonios que indígenas entregaron a las autoridades, se estableció cómo en esta incursión los paramilitares detuvieron a Julián Crespo, quien anteriormente se había desempeñado como Cabildo Gobernador y Mamo, primera autoridad tradicional de la comunidad en mención.






